Enzo no tiene una vida amorosa fácil. A pesar de sus tantos años sigue aún soltero y no es porque no lo intente o porque sea antisocial, es simplemente producto de las complicaciones y de la burocracia tecnológica que abundan en este nuevo mundo lo que hace que Enzo termine siempre confundido y sin novia. Sin ir más lejos, hace apenas dos semanas, Enzo ha sido víctima nuevamente de la modernidad, esta vez aplicada a las relaciones amorosas. Al salir del trabajo se dirigió al bar y pidió un café como todas las tardes. Junto a su mesa se encontraba una hermosa señorita que disimulando leer un libro de autoayuda, entre página y página, lo observaba firmemente. Pasados diez minutos, y luego de varias sonrisas intercambiadas, Enzo invito a la dama a acompañarlo en su mesa. La señorita se acercó y argumentando no poder quedarse le dejo una tarjeta al grito de ¡Nos hablamos!. Enzo guardó la tarjeta en su bolsillo y se retiró a su casa contento por lo sucedido. Imposible describir la cara del pobre Enzo al darse cuenta, una vez en las comodidades de su habitación, que la tarjeta poseía todo tipo de información excepto la que a él le servía: un número de telefono. Sus ojos confundidos trataban, en conjunto con su cerebro, de descifrar el significado de los datos expuestos en dicha tarjeta. Myspace? Facebook? Messenger?.Mientras pensaba en que sería todo esto, una vez más Enzo se remontó al que sería su mundo perfecto, uno más tangible en donde la gente apostara más por la piel, por el dialogo cara a cara, por el enamorarse de los gestos de una persona y no de su nick o de su avatar. Por un simple café en buena compañia que durara toda una tarde, por lo maravilloso que tiene el escuchar a centímetros la risa de esa persona que nos interesa.Así va Enzo, con esperanzas pero confundido. Firmemente convencido de que en la "era de la comunicación" la gente cada vez se comunica menos...
Led Zeppelin - Communication Breakdown
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